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MEDICAMENTOS: PELIGRO POR
INCUMPLIMIENTO DE LOS ASPECTOS ETICOS Y CIENTIFICO-TECNICOS
¿Tiene opinión sobre las consecuencias del incumplimiento de los
aspectos éticos
y científico-técnicos en materia de
prescripción y dispensación de medicamentos?
Por el decreto 486/2002, art. 10 inc. d), se faculta al Ministerio de Salud a
dictar normas para sustituir el medicamento recetado por el médico,
con marca registrada, por otro que contenga los mismos principios activos,
concentración, forma farmacéutica, cantidad de unidades por envase y menor
precio. Se creará una Comisión Técnica destinada al análisis de la
sustitución de medicamentos recetados.
Al respecto se pronuncia la Asociación Médica
Argentina estableciendo, entre otros conceptos, que se lesiona en forma grave
la relación médico-paciente, y agrega que debe recordarse que el acto médico
de la prescripción tiene un valor científico y ético. Lleva implícito el
tema de la responsabilidad legal por los resultados de los actos médicos. La
AMA concluye que se llevará así a la dramática situación de una medicina
sin responsabilidad médico-jurídica, y que esta decisión, de concretarse,
repercutirá en casi toda la población del país (www.ama-med.com).
Escribe el Dr. Aquiles J. Roncoroni (Profesor Emérito
y miembro de la Academia Nacional de Medicina), entre otros conceptos, que
debería demostrarse que los medicamentos que se sustituyen son
intercambiables, por tener la misma actividad terapéutica, mediante pruebas
de biodisponibilidad, que en nuestro país han sido infrecuentes y/o
insuficientes. Agrega que muchos de los medicamentos genéricos son sólo
copias que exponen al paciente a riesgos impredecibles (La Nación - 17/3/02).
Según estadísticas de la ANMAT para los
pocos medicamentos en que se ha dispuesto pruebas de biodisponibilidad
(Disposición 3185/99 y siguientes), el grado de cumplimiento de estas pruebas
alcanzó en promedio solo al 6%, es decir, que incumplieron el 94%.
Nuestro país esta atravesando por una etapa de profunda crisis de todo tipo.
Los valores éticos y morales se han perdido.
Esta crisis no es solamente de argentinos sino de extranjeros que aceptaron entrar en las reglas corruptas.
Basta preguntarse si hubo algún banco extranjero que haya devuelto los depósitos robados.
La crisis también es economica-financiera, donde en los últimos tiempos una gran masa de la población perteneciente a la clase media paso a revestir en la pobreza.
Hecha esta salvedad que por otro lado es conocida por todos, me permito expresar mis ideas con respecto a los medicamentos y la salud en general. Y lo hago no como experto sino como ciudadano que recoge diariamente las noticias y trata de sacar una conclusión.
Mucho se habla de genocidios cometidos en épocas pasadas, pero nada se habla del genocidio que esta habiendo debido a que gran parte de la población no recibe una mínima atención medica y nutricional, responsabilidades estas que están abandonando los gobiernos.
En todo este asunto de los medicamentos hay en juego varios factores básicamente éticos y económicos.
-éticos: concuerdo con la postura en el sentido de que "la prescripción tiene un valor científico y ético". El medico que receta estaría cubierto éticamente al recetar un producto de marca. Es decir, la marca le disminuiría a casi 0% el riesgo del producto que esta recetando.
En principio, esto no ocurriría con los genéricos donde, de acuerdo a los datos aportados solo el 6% cumplieron las pruebas de biodisponibilidad.
Económicos: constantemente leemos que los productos vendidos en nuestro país, ya sean de origen extranjero o nacional, tienen valor varias veces superiores a sus equivalente vendidos en el extranjero.
Reconozcamos pues que esto es "un gran negocio" donde lo ultimo que importa es la salud de la población. No se donde esta la ética aquí.
El rubro medicamentos es un porcentaje muy alto, sino el 100%, de los ingresos de los jubilados.
Todo aquello que pueda disminuir en el precio de los medicamentos, implicara indirectamente un aumento en los ingresos de los jubilados y clases menos pudientes.
Es sabido que cuando determinados productos extranjeros han sido aprobados por Instituciones especificas (caso de la Food and Drug Administration) el ANMAT las da "por buenas".
Supongo que con los genéricos (entendiendo por tal a aquellos que cumplen la prueba de bioequivalencia y biodisponibilidad) deberia ser lo mismo.
Mi pregunta es si no seria posible instrumentar lo mas rápido posible una apertura de las importaciones de productos genéricos que cumplan las condiciones de biodisponibilidad y bioequivalencia de los mismos países que el ANMAT acepta "por buenas" y retirar del mercado aquellos genéricos que no cumplan con las condiciones de biodisponibilidad y bioequivalencia.
De esta manera, cuando el medico recete, su parte ética quedara a salvo. Así como antes confiaba en la marca ahora deberá confiar en ANMAT que habría certificado que en el extranjero dicho genérico cumplió con las condiciones de biodisponibilidad y bioequivalencia.
Debemos pensar que si la situación económica sigue empeorando, el medico dejara de tener clientes para recetar.
Por ultimo, he leído que algunos médicos gozarían de prebendas tales como congresos, etc. que les brindarían laboratorios.
De ser cierto esto debería ser erradicado. No es ético.
Mucho agradeceré que los entendidos aclaren estas dudas.
Dr. Luis Nogues
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La Secretaria Regional del Cono Sur de la
Asociacion de Psiquiatras de America Latina APAL ,adhiere a la nota
elevada por la Asociacion Medica Argentina AMA al Sr Presidente de la
Nacion Dr. Eduardo Duhalde, en relacion a la preservacion del Rol
Profesional del Medico y su vinculacion con una tematica especifica
como es la Responsabilidad Profesional y el Acto Medico de la
Prescripcion de medicamentos.
Dr Gonzalo F Viale Secretario Regional del Cono Sur de APAL
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Completamente en desacuerdo con la sustitución
de medicamentos al nivel de expendio. Creo que deben tomarse todas las
medidas para que se derogue el decreto 486/02 que faculta esta práctica
por las razones de obviedad (solo un médico está preparado para cambiar
la receta, diferencia notoria entre preparaciones, diferencias en
biodisponibilidad, etc).
Roberto E. Wallace
Presidente Raytec S.A
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Lo que publica el Dr. Roncoroni en su carta
de La Nación el 17-03-02 es absolutamente cierto (no comparto su
incidental referencia a las medicinas alternativas, pero ese es otro
tema). Podría agregarse que una farmacia -generalmente por medio
del "idóneo" o empleado raso que atiende el mostrador- no
es ni puede ser instancia ni siquiera mínimamente aceptable de revisión
o enmienda de lo que un médico ha prescripto.
Como abogado que interviene en la defensa de patentes sobre productos o
procesos medicinales podría decir que me consta -hasta donde
ello es posible- que los organismos oficiales de salud, incluyendo
establecimientos hospitalarios, muestran una llamativa propensión a
considerar que todos los productos que declaran tener el mismo principio
activo en igual cantidad y forma farmacéutica son totalmente
equivalentes, y que si algunos (casi siempre los provenientes de los
laboratorios que los inventaron, pero con frecuencia también los que no
están patentados y fueron fabricados por laboratorios serios) son más
caros que otros, debe preferirse a los de menor precio.
Lo que sí me consta es que en el caso de un producto actualmente bajo
patente que cierto laboratorio insiste en copiar hay una medida cautelar
preventiva firme que impide al segundo fabricar o vender lo
patentado.
Ello no obstante, este producto copia se suele presentar en licitaciones a
través de droguerías, y los hospitales o instituciones administrativas
oficiales optan casi invariablemente por el, y luego desoyen todas las
presentaciones que se les hacen para invocar y acreditar la existencia de
la medida cautelar. Conozco de cerca un caso actualmente pendiente en el
cual la Procuración General del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires pretende algo así como "dictar sentencia" sobre el
acatamiento que merece la sentencia firme que se le acredite que existe
decretando la interdicción preventiva sobre el producto de marras. Me
consta asimismo que un hospital oficial cercano a la ciudad de La Plata
desatendió la acreditación de esa misma medida cautelar sobre el mismo
producto alegando que se trata de un conflicto entre terceros y de algo
dispuesto por un juez de otra jurisdicción.
Cuesta creer que los médicos de los establecimientos oficiales ignoran lo
que el Dr. Roncoroni bien describe en su carta a La Nación, y cuesta
asimismo creer que sus organismos de compras u otros burócratas no se
enteran de ello. Para mí es evidente que hay otra cosa detrá tanto del
art. 10.d. del Dec. 486/2002 como del proceder de los
encargados de compras en instituciones sanitarias estatales.
Merecería ser muy exaltada la estadística de ANMAT sobre los resultados
que arrojaron aquellos ensayos de biodisponibilidad que llegó a hacer
entre productos supuestamente equivalentes.
En una ocasión intervine en la denuncia que el laboratorio que
originariamente inventó un parasiticida externo de uso veterinario hizo
contra otro producto que declaraba contener igual cantidad del mismo
principio activo, pero que los análisis revelaron no ser cierta como
también mostraron la presencia de impurezas de naturaleza desconocida.
Aunque inicialmente SENASA interdictó algún lote del producto espurio,
el expediente terminó sin sanción para el infractor, ni tan siquiera en
el retiro de la aprobación para la venta.
Estas situaciones que tocan la delincuencia -o se sumergen de lleno
en ella- debieran ser vigorosamente difundidas en defensa de la
salud de la población.
Los que venden medicamentos a precio más bajo que los originales no
solamente pueden hacerlo porque no tuvieron que afrontar las ingentes
erogaciones de investigación y desarrollo que sí tienen los que logran
esos medicamentos originales, sino también porque en su afan de fabricar
barato toman desaprensivamente otros atajos que en mayor o menor medida
resultan en detrimento del paciente que los consume.
Como conclusión, no puedo silenciar esta connivencia interesada entre los
fabricantes de medicamentos "baratos" y la al menos sospechosa
terquedad de las personas e instituciones sanitarias oficiales que los
prefieren y apañan. Es bastante posible que a los inspiradores y
firmantes del Dec. 486/2002, al menos en cuanto atañe a su art. 10.d),
les quepa alguna responsabilidad ante la ley.
Pedro Chaloupka - Abogado
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Mi opinión se fundamenta en los mismos
conceptos expresados por el Dr Politi en su nota sobre genéricos de la página
web Cancer Team (http://cancerteam.tripod.com)
<http://cancerteam.tripod.com)>
, las cual les invito a leer. Todos hemos tenido pruebas más que
suficientes - en nuestra práctica médica - sobre la actividad de algunos
genéricos. Si a ésto le sumamos que el INAME no esta equipado como
para controlar los medicamentos
en forma adecuada - por no decir en ninguna forma -, arribamos a la
situación que una vez más los encargados de proteger a la población,
cometen actos negligentes e irresponsables. Debemos acotar, que las
autoridades
nacionales, de alguna manera, han sido cómplices de este pulular
irracional de genéricos "no supervisados", al permitir el
registro indiscriminado de medicamento de este tipo que supera hartamente
la intención de "regulación
de mercado".
Fernando H. Medina
Medical Oncologist
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Coincido con Uds!! Estoy en desacuerdo
absoluto con el decreto oficial y apoyo lo manifestado por la AMA.
Entiendo sin embargo que se le deja por lo menos la libertad al médico de
recetar según su parecer, es decir de continuar recetando con marca
registrada si así lo cree mejor. La disposición sólo abrirá a la
posibilidad de recetar con genérico si así se prefiere. Es así? Si nos
obligan a recetar genéricamente a todos, habría que iniciar una campaña
de lobby y rechazo, incluso jurídica, a la que desde ya comprometo mi
apoyo.
Dr Osvaldo Fustinoni
Prof Adj de Neurología (UBA)
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Creo al respecto que la AMA debería
dedicarse más a tratar de lograr que los médicos adopten una modalidad más
ética y con mayor respaldo científico a la hora de prescribir, que
adecuen sus vademecumes con rigor científico y
haciendo una evaluación filantrópica de la realidad de este País, y no
pensando en los congresos de los que va a participar este año.
En un país donde la industria farmacéutica fue corresponsable de la caída
de un gobierno democrático, los médicos deberíamos pensar con un
criterio un poco más amplio y darnos cuenta de que no son otros, sino
nosotros mismos,
quienes damos poder económico a dicha industria a través de nuestras
prescripciones.
Siento un profundo respeto científico por el Dr. Aquiles Roncoroni pero
me resulta curioso su reniego respecto de los genéricos siendo que
durante toda su carrera en el Hospital Público ha tratado a sus pacientes
con dichos
medicamentos. Es por todos conocido que un porcentaje muy importante de
las compras de medicamentos que realiza el estado para proveer a los
hospitales está conformada por genéricos. El Dr. Roncoroni tiene una
dilatada
carrera dentro del Hospital Público y nadie puede negar sus importantes
contribuciones al enriquecimiento científico del mismo, pero creo que una
denuncia de las características de las que refleja su carta a La Nación,
de ser real llega un poco tarde, y si ciertamente está convencido de que
los genéricos son de tan mala calidad debería reconocerse como
prescriptor de los mismos a sus pacientes hospitalarios, con la gravedad
que esto conlleva.
Nuestra libertad a la hora de prescribir no puede ponerse por encima del
derecho a la igualdad que tiene el paciente a la hora de recibir un
tratamiento y este principio no se basa nada más ni nada menos que en lo
que juramos cuando dejamos de ser alumnos de la Facultad de Medicina.
Dr. José Carlos Pesce.
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ESTOY TOTALMENTE DE ACUERDO CON LA A.M.A.
Daniel y Graciela Britos |
SI, Se debe recetar por nombre genérico y
ANMAT debe extender instrumentar los mecanismo de control adecuados y
pruebas de biodisponibilidad para asegurar que las sustituciones sean
intercambiables.
Alicia Murua
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